Por Susana Pérez
Mi querida Begoña de Miguel me perdonará por apropiarme temporalmente de su idea sobre la necesidad de refrescar formatos. Hace unos días tuvo lugar en Madrid el II Congreso Internacional de Excelencia, con el lema “La innovación, clave de la competitividad”. Tuve la oportunidad de asistir a varias ponencias por la tarde y para mi sorpresa y agrado el formato en que se desarrollaron las conferencias magistrales de Lofti El-Ghandouri y Nigel Barlow estuvo muy lejos del tradicional y aburrido busto parlante.
De pie sobre el escenario, con micrófonos inalámbricos y diapositivas de fondo, ambos ponentes hicieron participar al auditorio, cada uno a su manera, desde la más osada incluyendo lanzamientos de una pequeña pelota al público para forzar la interacción y las respuestas, hasta la más básica, pero no menos impactante, una ronda entre las butacas interpelando directamente a los asistentes. Barlow nos hizo interactuar con esa persona sentada a tu lado, que por lo general en cualquier conferencia apenas miras al sentarte. Nos hizo pellizcarla, compartir nuestras reflexiones con ella o con él, verla como persona y no como una prolongación del cómodo asiento del auditorio. El-Ghandouri por su parte, nos desconcertó apareciendo sobre el escenario perfectamente vestido, impecable traje, bonita corbata, y oh, sorpresa, unos enormes y coloridos zapatones de payaso. Venía a hablarnos del Cirque du Soleil. La puesta en escena no podía ser más atrevida y oportuna. Leer el resto »