Por Elizabeth Grace Saunders (Fundadora & CEO, Real Life E) / Traducción de Anna Maria Zeyda
Beep! Beep! Beeeep!
El sonido estridente de la alarma corta el aire frío de la mañana.
Con un suspiro, escondes tu cara en tu almohada y haces un rápido cálculo mental sobre cuántas veces más puedes darle al botón del snooze antes de que realmente tengas que levantarte.
No es que la vida sea horrible: tienes un negocio del que disfrutas y algunas cosas buenas que te están pasando en tu vida personal.
Es sólo que una vez que te convertiste en emprendedora, de repente sentiste como si jamás hubieras tenido un descanso.
“¿Es esto cómo la vida tiene que ser…?,” te preguntas. “¿Siempre sentiré cómo que estoy trabajando?”
Como entrenadora de gestión de tiempo y productividad que ayuda a emprendedores en todo el mundo a hacer más y tomarse más tiempo libre – sin sentido de culpabilidad – puedo decir con confianza que la vida del dueño de un negocio no tiene que implicar perpetuo trabajo. Aquí están algunos de mis consejos sobre como romper el ciclo.
Deja el sentido de culpabilidad
Muchísimos emprendedores se sienten culpables al coger tiempo para actividades esenciales como el sueño, el ejercicio, comidas, la vida social, rezar y meditar. Pero si descuidas esas áreas, no funcionarás al máximo de tus posibilidades. Recomiendo empezar por establecer tu horario “personal”. Después de que hagas en tu calendario un hueco para cuidar de ti mismo adecuadamente, notarás todas las horas que te quedarán para comprometerte con tu business. Date permiso para dejar de trabajar – sin sentido de culpabilidad – una vez que alcances tu horario semanal, para que sea también posible alcanzar tus objetivos de bienestar.
Deja de ser excesivamente comprometido
Los emprendedores tienden a ser personas muy versátiles y competentes, lo que significa que pueden – y muchas veces asumen demasiada responsabilidad. Pero hacerlo todo supone un gran coste para la calidad de tu vida y trabajo. Si tienes demasiados compromisos, piensa en lo que podrías recortar o eliminar de tu lista. Aquí presento algunas ideas sobre donde hacer recortes:
- Delega responsabilidades del trabajo a un empleado, contratista o becario. Estas podrían incluir subir posts de blog, hacer investigaciones, enviar correos o hacer llamadas de seguimiento.
- Cede tu puesto en un comité, deja un club o clases.
- Contrata a alguien para ayudarte con algunas actividades caseras como la limpieza, el cuidado del cesped o para sacar de paseo a tu mascota.
- No respondas automáticamente “Sí” a cada solicitud, no te presentes siempre como voluntario para actividades. Sólo porque puedes arreglar algo no significa que deberías hacerlo.
Deja el caos
Al no programar cosas con tiempo para crear orden, constantemente sientes que estas tratando de ponerte al día y te preocupas que algo se te pueda escapar. Cada día debería tener tiempo reservado para tareas como responder los e-mails, responder mensajes del buzón de voz y concluir cualquier detalle de reuniones. Cada semana debería tener espacio bloqueado para responsabilidades profesionales y personales periódicas, como el pago de facturas, la compra o la colada. Cuando sientes que los fundamentos de la vida estan bajo control, hacerte una pausa no te hace sentir tan incómoda.
Deja el stress
Cada persona tiene ciertas actividades que la dejan sintiéndose renovada y con energía. Para algunos esto podría ser una tranquila cena con amigos, para otros una larga caminata por una reserva forestal, y aún para otros unas horas de estar apoltronado/acurrucado con un libro. Lo ideal sería emplear estas actividades recargadoras de manera regular. Pero a veces pueden no encajar. Cuando el tiempo te presiona, prueba alternativas como llamar a uno de tus mejores amigos cuando estes de camino a casa, caminar por tu barrio despues de cenar o leer cuando estás cenando.
Incluso pequeñas dosis de “tiempo de juego” pueden hacer mucho para darte energía y prepararte para saltar a la acción cuando tu alarma suene por la mañana.
Sobre la autora: Elizabeth Grace Saunders es Fundadora y CEO de Real Life E, una compañía de formación de tiempo y de entrenamiento que capacita a personas abrumadas y frustradas a sentirse tranquilas, seguras y consumadas a través de un exclusivo proceso de Reorganización de Programa . Real Life Eaumenta la productividad de los empleados, la satisfacción y el equilibrio trabajo / vida a través de programas de formación personalizados.Sigue su startup en @RealLIfeE.
Puedes leer el artículo en inglés aquí