Por Julia Hu (Fundadora y CEO de LARK)

Siempre estás creando y rehaciendo un gran equipo. Es un proceso que nunca termina, incluso cuando no estás contratando, estás intercambiando roles para intentar que la gente se ajuste mejor en tu empresa, uniéndote a socios estratégicos o dejando que algunos colaboradores se marchen.

Al final del día, tu equipo es lo primero (o un segundo muy cercano) en lo que concierne al éxito de tu negocio. Es, definitivamente,  lo primero de la lista en cuanto a lo feliz que eres al estar trabajando duro creando algo nuevo.

Aquí tienes cuatro lecciones que he descubierto creando mi propio equipo en LARK, y que espero estar siguiendo:

Lección #1: Crear un equipo basado en valores

No fue hasta que nuestro equipo estaba formado por siete personas y estábamos haciendo entrevistas para nuestro octavo miembro cuando me di cuenta, de repente de que había un código común de valores, no verbalizado, implícito, que todos en nuestro equipo parecíamos compartir.

Éramos todavía lo suficientemente pequeños como para que todo el equipo entrevistara a cada candidato independientemente. Después, pregunté a cada uno por separado su sí o no y para mi sorpresa cada candidato, aunque algunos eran gente increíble, era votado unánimemente dentro o fuera del equipo. Todos parecíamos tener claro quien cuadraba y quien no en nuestra empresa.

No es que todos seamos iguales (todos nos consideramos peculiares y pensadores independientes), pero fue la primera vez que me di cuenta que habíamos creado nuestro propio conjunto de valores. Por ejemplo, valoramos a laogente que escucha y luego es crítica y no valoramos a los rockstars independientes, dábamos más valor a la picardía que al equilibrio…

Sé extremadamente metodológica a la hora de articular tus valores principales de manera que tengas un marco para priorizar igualmente “buenos valores” y tomar decisiones difíciles. Lo duro de esto es que los valores son supuestos y normas no habladas que la gente da por sentado. Sin embargo, cuanto más grande es tu equipo más consciente debes ser de que hay que institucionalizar esos valores.

Lección # 2: Crear un equipo núcleo basado en las fortalezas clave

Entiende bien qué es lo que tienes que defender y desarrollar para crear un negocio de éxito, y piensa en todo lo demás como un apoyo.En otras palabras, contratar a un equipo es un riesgo, céntrate en contratar a aquellos que reducen tu riesgo y subcontrata todo lo demás. Sólo cuando tú y tu equipo estéis preparados para casaros con una persona motivada, cuyas habilidades sean fundamentales para el negocio, es cuando debes contratarlo como empleado

En LARK, nuestras fortalezas clave son la experiencia de usuario, el sueño, y la tecnología móvil. Para reflejar eso, nuestros mayores equipos de empleados son los de Gestión del cambio y el de Ingenieros de tecnologías móviles. Sin embargo, como la experiencia del sueño es realmente un tema académico complejo, nuestros increíbles expertos en sueño se centran también en ser líderes en investigación de vanguardia para las mejores universidades, por lo que son contratados como asesores.

Para todo lo demás nos asociamos o subcontratamos de manera creativa. Los socios han demostrado ser modelos de éxito, con saber hacer y con relaciones que disminuyen el riesgo de tu empresa. Hay que encontrar los adecuados.

Manufacturar es muy difícil para nosotros, por lo que nos asociamos con la empresa con mayor cadena de fabricación, PCH Internacional , y creamos una nueva unidad de negocio (ya que nunca solían trabajar con Startups) que creció rápidamente.

Lección # 3: Recompensa bien el riesgo, pero no te olvides de “la brecha” de un año (¡asegúrate un año!)

Es al inicio del viaje cuando se produce el mayor riesgo y la menor liquidez, reconocimiento social, o potencial de trabajar con otras grandes personas. La dureza real de una startup es que en el momento en el que necesitas a los mejores es cuando es más difícil contratar. Pero ése es exactamente el momento en el que no puedes conformarte. Tienes que ser más quisquillosa de lo que nunca serás en la contratación para encontrar a la persona que tome riesgos y  sea ágil y fuerte para convertir una idea en un negocio.

Y una vez hayas encontrado a esas personas que añaden un poco de magia y las hayas contratado, prémialas con un buen paquete de acciones, y pídeles que se arriesguen contigo.

Sin embargo, mientras que casi todo lo demás tiene que estar basado en la fe, creo firmemente que todo el mundo, incluyendo la CEO y los fundadores, deben esperar un año (en un pacto a cuatro) hasta tener derecho a su porcentaje de acciones (te asegura que en ese año todos esten en el mismo barco).

Después de haber sido muy inocente, me di cuenta que no todos los co-fundadores y compañeros de equipo están igualmente involucrados en el éxito de la empresa. No todo el mundo estará dispuesto a hipotecar su casa o a trabajar dieciseis horas al día. Y para aquellos que no encajan en el proyecto, separarse sin dividir el bebé es importante.

Y eso me lleva a la última lección que he aprendido por las malas y que es la que más estresa a los líderes.

Lección # 4: El despido es parte del trabajo. Despide rápidamente, experimenta a menudo.

De hecho, está comprobado científicamente que lo que más odian los líderes es tener que despedir a sus equipos. A mí por descontado no me gusta, por eso no contratamos a la ligera. La mayoría de la gente piensa en los costes del despido, la cantidad de formación que ha recibido el empleado, cuánto saben sobre el producto, lo majos que son o que no son tan malos en su trabajo… y esperan que el problema se solucione por sí mismo.

He encontrado que por lo general hay dos cuestiones:

  • Están haciendo el trabajo equivocado. Si piensas que pueden ser más felices haciendo otro trabajo ayúdales a experimentar y moverse.
  • No eres feliz con ellos. Y el mejor consejo que recibí sobre despido fue: «recuerda, no son felices tampoco. Ellos se merecen algo mejor, se merecen estar en un lugar donde sean felices «.

Toma riesgos, encuentra gente increíble, pero recuerda despedir cuando sea apropiado.

Ahí lo tienes, mis cuatro secretos en una de las partes más difíciles y  gratificante de la creación de una empresa.

Sobre la autora: Julia Hu es la fundadora y CEO de LARK , una empresa de electrónica de consumo que ayuda a las parejas a dormir mejor juntos. Antes de LARK, fue Presidente Nacional de sostenibilidad  en la incubadora global de startups  Clean Tech Open , y llevó marketing internacional en China para Diseño D.light . Obtuvo su Maestría y Licenciatura en Stanford y tiene medio MBA del MIT Sloan (una deserción, pero son lo suficientemente buenos con ella como para incluirla como caso de estudio y como ponente). Siguela en Twitter  @ ourlark

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