Por Sara Rosso (VIP Global Services Manager, WordPress)

Si eres nueva por aquí, te aconsejo leer mi biografía sólo para hacerte una mejor idea de quien soy. Resumiendo: hago muchísimas cosas. Soy curiosa. Me encanta aprender. Me arriesgo. Soy honesta. Me atrevo

Los riesgos que tomo se ven reforzadas por la creencia de que intentarlo al menos es algo que me debo a mí misma. Siempre me he considerado una todo-terreno, más que una experta en una disciplina en concreto y a día de hoy creo que eso es una bendición más que una maldición. Liberarme a mí misma de la creencia de que en esta vida hay que ser experta en algo, o ser perfecta, me ha permitido tener libertad absoluta a la hora de intentar cualquier cosa. Y equivocarme. ¡Clao que sí! ¡Y a menudo!

Definitivamente hay que intentarlo

He dedicado mucho tiempo a hablar con amigas sobre cuál es el siguiente paso que van a dar en sus vidas. Alguna vez he mencionado que quería poner en marcha un taller sobre Visión y Planificación porque quiero ayudarles a pensar en qué es lo siguiente sin tener que escuchar “no lo voy a hacer hasta que…”, o “tal vez cuando …”, o “no estoy preparada”, o lo peor de todo “no sé cuando lo voy a hacer”.

Amigas que me estáis leyendo, escuchad atentamente:

  • Para ya de ser tu peor enemiga.
  • Para de ser esa fuerza que te mantiene inmóvil.
  • Para ya de ser la causa de tu fracaso antes de ni siquiera intentarlo.

La realidad es, en la mayoría de los casos, que nadie tiene que darte permiso para actuar. Para intentarlo. Para tener éxito. Y para equivocarte. Nadie va a llevarte de la mano y te va a decir: “ahora es el momento. Estás preparada”. Por supuesto que nadie te dirá “no te preocupes, no vas a fracasar”. Nadie sujetará tu mano mientras estés enviando ese formulario de aplicación o cuando te estés inscribiendo a ese evento, o cuando alces tu mano.

Tu familia y amigos pueden apoyarte, pero en última instancia tú eres la que tiene que estar convencida. Así que date una oportunidad. No sólo eso, ¡date un empujón! Da el salto. Inténtalo. Hazlo

Y si, puede que falles. Y sí, algunas veces parecerás estúpida, o poco preparada, o atrevida, o arrogante, o estarás equivocada.  O incluso parecerás temeraria. Pero también podrías no parecerlo. Es bastante probable que te sorprendas a ti misma. Y poco a poco aquellos tiempos perdidos y sin preparación serán cada vez menos frecuentes y mirarás hacia atrás con una perspectiva completamente diferente que la que tenías antes de intentarlo.

Sentí todo esto durante mucho tiempo, pero hasta que no leí este texto hace dos años y medio no lo asimilé en su totalidad:

“Porque al final del día ellos todavía pueden decirte que no. Los que tienen el poder pueden decirme que no soy la elección adecuada, pero yo NO debería estar haciendo ese trabajo por mí misma. Quién sabe si habría sido elegida, me aseguré de que eso no sucediera. Me auto-rechacé (repito, me auto-rechacé). No quiero que algo así vuelva a pasar”.

Tea & Cookies, Throwing Your Hat into the Ring

Un semana después, envié mi solicitud de empleo a  Automattic. Me desafié a mí misma. Es un mensaje sencillo, pero no todo el mundo es capaz de abarcarlo.

Sal de tu propio camino. Una vez hecho esto, date un empujón

No voy a seguir tratando de convencerte con mis propias palabras, aquí te dejo una selección de los mejores artículos que he ido encontrando en el último año y que me han permitido reafirmarme en esta idea.

Así es como puedes parar de sabotear tu propio éxito:

  1. Necesitarás usar la autoconfianza como una herramienta para afrontar el riesgo.
  2. Tendrás que hacer cosas que nunca antes habías hecho.
  3. Tendrás que esforzarte para seguir adelante cuando algo es incómodo e incluso doloroso.
  4. Deberás dejar de preocuparte acerca de cómo los demás ven tu éxito
  5. Tendrás que hacer lo mismo que hace la gente que ha triunfado, hasta que obtengas tu propio éxito.
  6. Vas a tener que adoptar una mentalidad de crecimiento: los talentos básicos pueden desarrollarse con tiempo y experiencia, ¡tienes que empezar a hacerlo hoy mismo!
  7. Tendrás que aceptar que vender tu propia marca personal no es ni molesto, ni incómodo, al contrario puede ser útil y relevante si enfocas la autopromoción de la manera adecuada.
  8. Vas a tener que empezar a construir tu identidad en base a lo que quieres llegar a ser, no sólo teniendo en cuenta lo que has conseguido hasta este momento.
  9. Tendrás que levantar la mano y exponerte, aún a riesgo de ser juzgada.
  10. Vas a tener que empezar a orientarte a  resultados.
  11. Necesitarás aprender a negociar.
  12. Deberás ser estricta contigo misma.
  13. Tendrás que rendirte cuentas.
  14. Tendrás que actuar.
  15. Vas a tener que creer en ti misma, negociar para ti misma y creer en tu propio éxito.

Todo empieza en ti.

Sobre la autora: Sara Rosso es la VIP Global Services Manager de Automattic. Es escritora, fotógrafa y especialista en estrategia de negocios digitales. Ha trabajado en la industria de la tecnología desde 1996 en compañías como HP y Ogilvy. Tiene un Master en Dirección de Innovación Tecnológica por la Universidad de Santa Clara y un postgrado en Dirección de Sistemas de Información por la Universidad de Texas. Síguela en Twitter @rosso.

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