Por Alicia Liu (Co-Fundadora, RivalMetrics)

Ésta es una versión de la ponencia que desarrollé en la reunión de Women Who Code el mes pasado. Básicamente resume las razones por las cuales las emprendedoras deberían tener nociones de programación, pero en realidad puede aplicarse a cualquier profesional que forme parte de un pequeño equipo en una startup.

#1 – Entiendes lo que realmente está pasando

Has validado tu idea de negocio, ahora necesitas construir tu producto. Cuando programas, aprendes cuánto tiempo tardan las cosas en ser implementadas. Comprendes lo que implica una dificultad, lo que no, lo que puedes hacer con el equipo del que dispones y con qué habilidades no cuentas y por tanto qué profesionales contratar.

Consigues un conocimiento mucho más profundo de como funcionan las cosas y si tu sustento económico depende de poner en marcha un negocio en el que la prioridad es el código, entonces deberías entender cómo funciona la tecnología que subyace a todo y cuáles son los riesgos de esta realidad.

Desde mi punto de vista, una emprendedora que es capaz de programar gana mucha credibilidad, lo que es bastante important de cara a ser tomada en serio por la gente que va a prestarte su dinero.

#2 – Descubres oportunidades

E.M. Forster escribió “¿Cómo puedo saber lo que pienso hasta que no vea lo que digo?”

Creo que esto se aplica al ámbito de la programación. No sabes realmente como funcionan las cosas hasta que no te pones a construirlas. Es solamente durante el proceso de construcción cuando las revelaciones auténticas e importantes aparecen. Así es como muchas empresas consiguen tener éxito: no con su idea original, sino con un producto que desarrollaron mientras trataban de implementar su idea original.

Cuando tiras código, aprendes a abstraer. Puedes separar la tecnmología subyacente de la propia aplicación. Puedes obervar como la tecnología puede adaptarse para usarse de otras muchas formas. Cuando desapareces del proceso de construcción, pierdes oportunidades que tan sólo emergen durante ese mismo proceso.

#3 – Aprendes a tratar con el fracaso

Esto es algo que me sucedió personalmente en un momento de gran frustración tratando de arreglar un “bug” a lo largo de todo un día. Programar  a menudo implica lidiar con largos periodos de tiempo en los que no sientes que estés haciendo progresos porque te ves completamente atascada en la resolución de un único problema. Tratas de solventarlo de todas las maneras posibles, pero fallas una y otra vez.

Esto es bastante parecido a  lanzar una startup. Pruebas muchísimas cosas tratando de conseguir resultados para tu proyecto, pero la mayoría de tus intentonas no funcionan. Cuando programas, estás acostumbrada a vivir ese tipo de frustraciones, así que es más sencillo solventar los obstáculos ya que has desarrollado una confianza en encontrar la manera de resolver problemas, o una metodología para rodearlos y seguir avanzando (lo que muchas veces es la mejor solución).

#4 – Terminas la tarea

Programar es un estado mental a través del cual conseguirás hacer que las cosas vayan más rápido (de eso tratan al final las startups). Puedes desarrollar herramientas que te ayuden, incluso si tu papel principal no es el de ser programadora. Digamos que tu especialidad es el Marketing, podrás hacer tus propias demos y prototipos que te permitan validar cosas con potenciales clientes, o por ejemplo integrar mejor tus herramientas de análisis para mejorar las métricas que utilizas habitualmente. Hay muchísimas tareas rutinarias y aburridas que podrían mejorarse a través del software si las personas que se hacen cargo de las mismas supieran como programar.

Mi primer trabajo durante el primer año de universidad fue en una empresa fabricante de tejados. Se me encomendó la tarea de copiar manualmente miles de  hojas de material formativo a un nuevo sistema. En lugar de hacerlo, programé un parser a través del cual era capaz de extraer información de esos documentos e insertarla directamente en la base de datos del nuevo sistema. Eso me permitió, básicamente, estar libre de trabajo el resto del trimestre.

#5 – Encuentras a tu socio

Hay muchísima gente buscando al socio tecnológico ideal que le permita convertir en realidad su proyecto y conseguir posterior financiación. Desde mi punto de vista, puedes aprovechar mejor tu tiempo si aprendes a programar y haces el primer prototipo de tu producto o idea por ti misma. De esta manera, serás capaz de asegurarte de la viabilidad técnica de tu proyecto y sacar un aprendizaje muy potente de cara a futuras iniciativas. Además, conseguirás atraer a tu proyecto a un buen co-fundador técnico si optas por esta vía.

Ahora mismo hay muchísimas herramientas y comunidades que ayudan a los principientes a iniciarse en el mundo de la programación, así que no hay excusa para no empezar desde ya. Sin embargo, me gustaría dejar claro que programar es una actividad que tienes que hacer de manera cotidiana. Porque programar es difícil y es la única forma de ser suficientemente buena en la tarea. No es como aprender a montar en bicicleta, no aprendes a programar para siempre. Por esto no quise hablar en este post sobre aprender a programar. Muchos desarrolladores, especialmente desarrolladoras, paran de programar cuando pasan unos años, normalmente cuando adquieren posiciones de dirección o cuando empiezan a trabajar en otros sectores. Si quieres poner en marcha tu idea en el futuro, programar tan sólo te aportará valor si lo haces de manera contínua.

Sobre la autora: Alicia Liu es Co-Fundaodra de RivalMetrics.  Antes de eso, fue Jefa de Producto y Desarrolladora móvil en Select Start. Alicia es desarrolladora web front-end para iOS y edita su propio blog donde escribe sobre startups, desarrollo web, viajes y gastronomía. Tiene una licenciatuura en Ingeniería Informática por la Universidad de Waterloo. Siguela en Twitter @aliciatweet.

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