Por Paty Leiva. Fundadora de Zancada y Co-host en Founder Friday Santiago el 13 de julio

Nunca pensé en emprender. No fue un plan, simplemente pasó.

Siempre me gustaron las revistas, la música, la cultura pop, y cuando trabajaba en una oficina de diseño con seis mujeres más, quise llevar las conversaciones que teníamos a un nivel virtual, donde todas pudiéramos compartir datos y conversar sobre las cosas que nos iban pasando en el día a día. Quise tener una página web, una especie de revista en internet y mi marido –que ya tenía experiencia escribiendo para medios online– me dijo: hazte un blog.

Así partió la idea y mis amigas empezaron a leer, algunas se entusiasmaron y comenzaron a escribir. Ellas le contaron a sus amigas, y se echó a correr el boca en boca. Fueron muy importantes las chicas que en ese tiempo (2005) tenían sus blogs personales y los usaban a modo de bitácora o diario de vida, porque ellas nos linkearon y así el blog trascendió mi círculo más cercano y directo.

El equipo se fue armando de manera muy natural, partí con grandes amigas y se nos fueron sumando nuevas que conocí justamente gracias a Zancada. De hecho, algunos de los pilares fundamentales de hoy fueron lectoras que nos escribieron con ganas de participar.

Para escribir la premisa era –y sigue siendo– muy simple: debes pensar en lo que conversarías con amigas. Ese es el tono. El mismo con el que le comentarías algo a tu compañera de oficina mientras se preparan el café. Para mí, esto funciona en base a la inspiración. Por eso no hay pauta, por eso es que no tengo idea de lo que hablaremos pasado mañana. Vivimos y posteamos al día. ¿Alguna vez les ha faltado tema de conversación con sus mejores amigas?

Un día, después de un par de años escribiendo sólo por el placer de hacerlo, me llamaron de una agencia para preguntarme cuánto salía comprar un espacio para aparecer en Zancada. Fue una sorpresa porque nunca lo busqué. En ese momento tuve que ponerme a averiguar cómo se hacía, cuánto valía, cómo se cobraba y en cierto modo “inventar” la manera de hacer el negocio.

La marca Zancada ya la había comprado mucho antes, y ahora me veía enfrentada a crear una empresa. Así nació Zancada Producciones Limitada y se convirtió en mi trabajo de tiempo completo.

Desde entonces, empecé a hacer cosas en las que no me había visualizado nunca: presentando Zancada a empresas enormes, a tener difusión por parte de medios que se interesan por conocernos más y a vender, a cobrar y lo más importante, a dirigir un equipo.

Cuando trabajaba como diseñadora, me gustaba hacerme cargo de enseñar el teje y maneje de la oficina a las alumnas en práctica y a la gente nueva que se integraba al equipo. No era mi deber pero siempre me gustó la idea de potenciar a la personas. Algo parecido sucede en Zancada. Porque si hay algo realmente enriquecedor en todo esto, ha sido la cantidad de gente que he tenido la suerte de conocer.

En este medio hay mucho de gestión, mucho más que sólo escribir y vender. Hay muchas relaciones humanas, talentos encausados, alianzas que más que llamarlas “estratégicas”, llamaría fundamentales. Las personas importan, y demasiado. Estoy totalmente en desacuerdo con el dicho “nadie es irreemplazable” porque pienso lo contrario. Eso es lo que nos separa de las fábricas de salchichas.

Zancada no partió como un proyecto para llenar un nicho. Nació para poder conversar con amigas, y quizás es ese el hecho que nos dio credibilidad desde un principio. Es por eso y por nuestra constancia diaria que las lectoras vuelven, duplicando la entretención con su participación cada día.

Sobre la autora: Paty Leiva es Fundadora de Zancada y estará participando como co-host en Founder Friday Santiago este viernes 13. Inscríbete aquí para tener la oportunidad de conocerla en persona y síguela en Twitter en @patyleiva