¡Consigue un mentor! Mejor dicho, un par. Uno que vaya años luz por delante de ti y otro que no esté tan lejos para ayudarte a resolver las cosas del día a día

Por Courtney Powell (Fundadora & CEO, PublikDemand)

Mi primera visita al valle fue en octubre del 2011. Asistía a una conferencia de dispositivos móviles en Santa Clara cuando un amigo sugirió que pasase a saludar a los compañeros de 500 Startups. Lo que se suponía que iba a ser una reunión de cinco minutos se convirtió en tres días conociendo a los 200 equipos y a todos los fundadores. Fue el primer paso que di para realizar mi sueño.Al principio mi idea para PublikDemand se me ocurrió a causa de una mala experiencia con Time Warner Cable el verano pasado. Puedes escuchar la historia aquí. Aunque estaba completamente segura de que el problema estaba en el espacio de reclamación al cliente y yo tenía una solución original, no estaba segura de cómo empezar con el lanzamiento de una empresa.

Me uní a mi primera startup cuando estaba en la universidad. Recuerdo vívidamente el primer día que conocí a los dos fundadores. Ellos compartieron su visión para la empresa con mucho entusiasmo, pero recuerdo que sólo vi una pequeña oficina y un block de notas amarillo. Afortunadamente, acepté el trabajo y la compañía consiguió crecer y llegó a ser uno de los mayores jugadores en el área de productos promocionales, consiguiendo más de 50 millones de dólares al año en ventas. El fundador era un emprendedor experimentado, un experto en la materia. Por otro lado, yo tenía 27 años y me encontré a mí misma sintiéndome sola y de alguna manera agobiada por mis nuevas ideas y el creciente miedo al fracaso. Menos mal que en el año en que empecé mi propia compañía fueron desaparecieron muchos de los temores que tenía.

Estos son algunos a los que me enfrenté en un momento u otro y las reflexiones que me ayudaron a superarlos:

#1 Soy demasiado joven/ vieja

El mes pasado conocí a un chico de 19 años que estaba en el equipo fundador de Pinterest y Turntable.Y acababa de conseguir 7 millones de dólares de financiación de Kleiner Perkins para empezar Gumroad. Este chico acababa de cumplir 21, estaba en su segunda startup y muy cerca de conseguir su capital semilla. No pierdas de vista a Zuck. Por otro lado, leí en alguna parte que el Coronel Sander de KFC no hizo dinero con su receta de pollo hasta la edad de 77 años.

Creo que la edad tiene muy poco que ver con tu habilidad para empezar una empresa exitosa, dado que tienes un dominio o una experiencia técnica que sobrepasa tu experiencia vital. Ciertamente es mejor tener experiencia previa en cosas como biotech, por ejemplo, pero tu disposición a estar rodeado de gente más inteligente que tú, aprender de forma autodidacta y probar cosas pesa más que tu juventud. ¡Consigue un mentor! Mejor, consigue un par. Uno que vaya años luz por delante de ti y otro que no esté tan lejos para ayudarte a resolver las cosas del día a día

#2 No estudié en Stanford

Acababa de abandonar mi ultimo año en UT de Austin y probablemente no conseguiría entrar en Stanford por mis notas del SAT (pruebas de acceso a la Universidad), -las matemáticas son difíciles. Los graduados de la Ivy League son increíbles pero la única ventaja que tienen sobre alguien que no ha ido al colegio o ha estudiado en una institución menos conocida (en el ámbito de las startups) es que están muy familiarizados con el emprendimiento y en teoría, tienen una mejor red de contactos.

Aunque estoy segura de que la UT tenía recursos cuando estaba allí, mi primer contacto con el emprendimiento fue leyendo el libro Rich Dad Poor Dad de Guy Kiyosaki. No fui a por ello imnediatamente, pero me abrió los ojos a la posibilidad de que algún día podría ser dueña de mi tiempo. En general, creo que veremos un decrecimiento proporcional en el número de emprendedores formados en prestigiosas instituciones académicas. La educación está experimentando una revolución. Muy parecido a lo que ocurrió con la iglesia en la Edad Media que fue relevada irremediablemente con la invención de la imprenta de Gutenberg, será lo que ocurrirá con las universidades, que no podrán seguir cobrando precios desorbitados ahora que el conocimiento está al alcance de todos en Internet y de forma gratuita. Estoy bastante segura de puedes conseguir mucho conocimiento básico en finanzas, negocios, marketing y ventas leyendo o escuchando podcasts y lo que es más importante, ponerte manos a la obra lo más pronto posible.

#3 No conozco a nadie que esté involucrado en las startups

La mayor sorpresa que me llevé cuando me mudé a Silicon Valley fue la disponibilidad de gente increíblemente inteligente, talentosa o incluso famosa, que tuvieron tiempo para compartir sus pensamientos y darme consejos. Es alucinante. Me di cuenta de que las personas involucradas en las startups están dispuestas y contentas de poder ayudarte a ir en la dirección correcta, siempre y cuando hagas tu parte y no les hagas perder el tiempo. Hay miles de encuentros alrededor de todo el mundo dedicados a presentar nuevos emprendedores a toda clase de startups.

#4 No tengo dinero

Trabaja en un desafío convincente y haz lo que debes en el ámbito commercial y el dinero llegará de alguna manera. No te apresures en el proceso, plataformas como AngelList y las prometedoras plataformas de micro-financiación te pueden ayudar a conectar. Te animo a leer y hacer tu parte con diligencia antes de pedir prestado dinero de nadie.

Mi primer inversor salió de mi participación en una red de ángeles inversores en Austin. Conocí al  organizador cuando asistía al Open Coffee (un evento de acceso global) y contándoles a otros en lo que estaba trabajando. Me preguntó si estaría interesada en hacer mi presentación y después, tomé el tiempo necesario para revisarla antes de ir. Acabé conociendo a dos de mis futuros inversores en aquel evento. El dinero está en todas partes. Ser financiado es más posible ahora que en cualquier otro período de la historia; aprovecha esta ventaja.

#5 No sé programar

Recomiendo con todas mis fuerzas aprender todo lo que puedas de negocios. Compensé mi falta de destreza en programación aprendiendo cómo compartir mi visión con candidatos a ser co-fundadores técnicos y convenciendo a uno de ellos para que se arriesgase conmigo. Te recomendaría empezar aquello que conoces y trabajar de dentro hacia fuera si no tienes suerte encontrando a un co-fundadador técnico.Hay muchas páginas nuevas y eventos creados para ayudar a que los co-fundadores técnicos y empresarios se encuentren. No tomes esta asociación a la ligera- es casi como casarse. Asegúrate de que entiendes los valores y las metas de tus socios. Las cosas se pondrán difíciles.

#6 No sé cómo vender

Probablemente sabes más de lo que crees. Sin darnos cuenta, estamos vendiendo todo el tiempo. Cuando convences a tu amigo o pareja para hacer algo que quieres, por ejemplo. Eso es lo que hacen los comerciales. Muchos de los mejores CEO no son para nada comerciales. Te sugiero que a Brian Tracy o Zig Ziglar. Si tienes un buen producto o idea, el resto es mentalidad y puedes aprenderlo.

La última empresa que empecé estaba enfocada en clientes con iniciativa, con grandes ciclos de venta y relaciones de mucho contacto personal. Nunca habría imaginado cuánto iba a disfrutar ayudando a las empresas a encontrar soluciones para sus problemas. Una vez que dejé de pensar en ello como si se tratase de una venta y lo traté como personas con problemas que podría ayudar a resolver, resultó más fácil. No subestimes el poder de la práctica. Deja que pase un tiempo después de las primeras reacciones negativas y practica tu técnica. Aprenderás mucho si lo haces a menudo, empezarás a no tener miedo de escuchar un “no”.

#7 Soy una mujer

El 25% de los fundadores en este conjunto de 500 Startups son mujeres. Mi género nunca me ha impedido hacer lo que quería. Si alguien reacciona negativamente porque eres una mujer, estás dirigiéndote a la persona equivocada.

#8 Tengo miedo al fracaso

Sinceramente, no sé si alguien supera por completo el miedo al fracaso pero creo que el miedo empieza a disminuir cuando sabes que aunque falles siempre habrá una próxima vez (por lo menos, en el mundo de las startups enfocadas en internet). Sé honesta y diligente. Si al final tus ideas no llegan a nada, date un tiempo y simplemente empieza otra vez. (escribe aquí algún dicho o proverbio sobre la perseverancia)

Todavía lucho con muchos, muchos miedos pero atreverme a poner en marcha esta empresa fue la mejor decisión que he tomado jamás. Siente el miedo y hazlo de todas formas.

Sobre la autora invitada: Courtney Powell es Fundadora y CEO de PublikDemand, que da voz a individuos frente a grandes empresas y les da a las corporacones un incentive para poner a sus clients por delante de sus productos. Su pasión por crear empresas comenzó cuando tenía 20 años cuando se unió a Boundless Network, una startup de reciente creación que rápidamente llegó a ser una de las empresas de mayor crecimiento. Fundó LeedSeed en 2009, una compañía para automatizar el marketing para empresas líderes. Síguela en Twitter en @CourtneyPowell.