Este post fue originlamente publicado en el blog de Ashoka Changemakers

Por Lorena Lopez (Periodista, colaboradora de Ashoka Changemakers)

Mujeres en igualdad nació en 1990 y fue la primera ONG de mujeres de la Argentina con página web. Consideran que la tecnología es fundamental para la participación social y que es una herramienta que la mujer usa cada vez más.

“La tecnología ayuda a la comunicación y sin comunicación la participación resulta imposible”, resume Monique Altschul, directora ejecutiva de la organización Mujeres en Igualdad. “En nuestro caso hemos organizado varias campañas en defensa de derechos humanos a través de la tecnología y además enviamos noticias diarias sobre actividades de género de todo tipo de organizaciones, de todo el país y de América Latina”.

Al mismo tiempo considera que lejos de ser algo cosmético, las redes sociales y ciertos blogs tienen un gran impacto ya que sirven para organizar campañas muy efectivas de incidencia (como por ejemplo la de la ONU con el eslogan de “Dí No a la Violencia – Say No to Violence”) y para concretar denuncias y dar a conocer diversidad de opiniones.

En América Latina todavía existe la sensación de que la tecnología es un territorio bastante masculino, sin embargo Monique lo refuta con cifras al decir que en los últimos 10 años las mujeres duplicaron su presencia en Internet y superaron la cantidad de varones que participa en las redes sociales. “Se estima que el 57% de los usuarios de Facebook en el mundo (400 millones) son mujeres y que uno de sus segmentos de crecimiento más rápidos son las mujeres mayores de 55 años”, explica.

Ahora, bien, la tecnología, ¿sirve en forma concreta para luchar contra la violencia? Parece que sí, pues un fenómeno que ha crecido en los últimos años es el activismo de género en Facebook y el surgimiento de numerosas “causas” de derechos humanos y en especial contra las violencias de género o la trata. “Toda esta difusión ha ayudado a visibilizar el tema y a crear conciencia entre las mujeres y las adolescentes de la magnitud del riesgo y del hecho de que todas podemos ser víctimas”, reflexiona.

Tener visibilidad es fundamental para que los procesos funcionen y vayan mejorando, y en este sentido Monique afirma que Changemakers le dio a Mujeres en Igualdad la oportunidad de participar de su comunidad global online y de intercambiar experiencias con otras personas: “Las iniciativas de Changemakers nos permiten ser creativos y capaces de pensar respuestas a lo que hoy es caos y así nos vemos insertos en un mar de comunicación con grupos que hasta ese momento no estaban en nuestro horizonte”.

Recientemente Mujeres en Igualdad lanzó un curso online para sectores populares que despertó el interés de muchas mujeres pero que no tenían computadora. Entonces les propusieron que se reunieran en un lugar donde hubiera computadora e Internet y el resultado fue muy enriquecedor pues después de la capacitación se quedaban comentando o compartiendo experiencias. “Si bien el contacto presencial es importante, el acceso a estos recursos y la posibilidad de integrar redes internacionales harán posible la construcción de políticas de igualdad de oportunidades, de capacitación, de prevención de la discriminación y la violencia de género”, explica Monique. “El verdadero desafío consiste en aprovechar al máximo los recursos existentes con objetivos muy bien definidos y, a la vez, poner en juego toda nuestra creatividad para desarrollar nuevas iniciativas y formas de relacionamiento hasta hoy no imaginables”.