Cuando buscas financiación, es positivo ser una mujer en un mundo de hombres

Por Tanya Marvin-Horowitz (Directora Ejecutiva en NY, Allegiance Capital Corporation)

En algún momento, tu startup va a necesitar financiación externa. Todo está funcionando bien, el futuro parece prometedor,  pero necesitas financiación para crecer y pasar al siguiente nivel. Y por el siguiente nivel, me refiero al capital que ampliará o reestructurará tus operaciones, te hará entrar a nuevos mercados, ampliará la oferta de productos o comprará a la competencia.

Dependiendo del tamaño de tu compañía y tus objetivos de crecimiento, estarás buscando financiación de business angels, empresas de capital de riesgo o grupos de venture capital,  pero la cuestión es la misma sin importar el tipo de financiación que busques. Estás dando parte del negocio del proyecto que ha estado consumiendo tu vida.

¿Cómo puedes estar segura de que estás eligiendo el socio correcto?

Si suena como si fuera un matrimonio, es porque lo es. Tú y tu inversor estáis comprometidos con esto, y tu negocio es el bebé al que intentas llevar a la madurez. Así que no quieres enredarte con el primer inversor que te ofrezca la cantidad necesaria de dinero. También estás buscando esa chispa, esa química entre vosotros que te indique que has encontrado al inversor que será tu “alma gemela” en los negocios. Como empresa de inversión que trabaja en el mercado medio, represento a dueños de empresas que buscan capital. Mi especialidad es reunir a los inversores perfectos para cada empresa. En este proceso, me he dado cuenta de que muchas de las mujeres dueñas de empresas a las que represento, entienden intuitivamente lo importante que es tener esa química. Cuando necesitas un socio financiero, un acercamiento en forma de “relación” es un punto a tu favor.

Estas son las preguntas que recomiendo tener en mente a mis clientes:

1. ¿Comparte mi visión esta gente?

Tú sabes hacia dónde quieres que vaya tu startup. En tus mejores sueños, digamos que tu software sobre kayak (por ejemplo) va a ser la app estrella para todos los profesionales del kayak alrededor del mundo. ¿Están tus inversores en el mismo barco? Si piensan que sería más rentable sólo tener clientes en Norte América, o dirigirse a personas que practican kayak de forma amateur en lugar de a profesionales, vas a tener un problema.

2. ¿Comparten mis valores?

A esto también se le conoce como el dilemma “Ben & Jerry”, la empresa de helados de gran conciencia social, tras su compra por Unilever en 2000. La mayoría de los dueños de empresas tienen más inquietudes aparte de ganar dinero. Quizá sientes que deberías dar un día libre en la oficina o asociarte con una ONG que preserve los mejores ríos para hacer kayak. En cualquier caso, no te gustaría vender tu empresa a otra compañía que prefiriera recortar ese gasto para mejorar el balance contable.

3. ¿Me tomaría unas copas con ellos después del trabajo?

La oportunidad de obtener una inyección de dinero puede hacerte perder la perspectiva. No dejes que todas esas cifras mareantes en el contrato te distraigan de preguntarte a ti misma si realmente te gustan estos inversores como personas. No tienen que ser los compañeros perfectos para una fiesta de pijamas, pero vais a trabajar codo con codo. Sí, los números importan. La financiación y los términos de la inversión tienen que encajar con lo que estás buscando y con lo que tu empresa necesita. Pero tener la química adecuada es vital, y a veces las mujeres de negocios tienen ventaja en localizarla. Usad vuestro instinto, señoritas. Puedo decirte, tras ver muchos tratos difíciles en este negocio, que ¡el instinto de las mujeres funciona para esto!

Sobre la blogger invitada: Tanya Marvin-Horowitz es Directora Ejecutiva en Allegiance Capital Corporation  en la oficina de New York. Es una hábil banquera de inversión con más de 18 años de experiencia guiando a sus clientes en inversiones complejas y oportunidades M&A. Ha trabajado para empresas de inversión publicitaria, así como en numerosas bancas patrimoniales, negocios familiares, empresas privadas y para inversores públicos. Tiene experiencia tanto en los Estados Unidos como internacionalmente.