Por Patricia Araque

Limor Fried fue la primera mujer en ocupar una portada en la prestigiosa Wired. La descubrí entonces y tuve la oportunidad de conocerla un año y medio después en Nueva York. Me fascinó, para siempre. Esta ingeniera graduada por el MIT en 2005 no sólo ha contribuido en la última década de manera significativa al desarrollo del movimiento Maker a nivel global, también ha logrado construir una compañía, Adafruit Industries, que hoy cuenta con 85 personas empleadas, factura 33 millones de dólares anuales y crece a un ritmo del 20% año tras año. Esto significa que en este 2015 su facturación alcanzará como mínimo los 40 millones.

Adafruit, cuyo nombre es por supuesto un tributo a Ada Lovelace, tiene una única propietaria: Limor, quien ha construido el proyecto sin un sólo dólar de financiación externa. Comparado con el frenesí que exporta la cultura emprendedora de Silicon Valley y que acapara la mayoría de los titulares en la prensa emprendedora, tomarse diez años para lograr una facturación de 40 millones puede parecer lento, pero a ella le llena de orgullo no haber utilizado un sólo centavo de venture capital para construir su empresa, haber sido capaz de pagar todas sus facturas y sobretodo, conseguirlo manteniendo el foco en lo más importante para ella y su equipo: ayudar a las personas a entender la tecnología y a construirla. Todo ello sin vivir obsesionada y aterrorizada con la idea de que no estaban creciendo lo suficientemente rápido.

“Crecer lento es el objetivo” afirmaba recientemente en este artículo que le dedicaban en Business Insider. Tal vez ellos no viven de una ronda de financiación continua y del glamour que muchos creen que tiene el crecimiento desmesurado, pero tienen ahorros. Su avance es orgánico y consideran que el dinero es la gasolina que necesitan para vender hardware sencillo de construir y programar. Nada más. Éste no marca el ritmo en su desarrollo como organización, no es el epicentro alrededor del que giran todos los procesos. Su comunidad de usuarios es ese eje central, junto con su misión de acercarles soluciones tecnológicas que les ayuden a construir cosas con sus propias manos.

Limor Fried encontró una oportunidad de emprendimeinto en una de sus pasiones. Se mantuvo fiel a sus principios y construyó desde cero un negocio que no sólo es sostenible, sino que es un ejemplo a seguir y que además ha generado un importante y positivo impacto en la sociedad, especialmente entre niñas y jóvenes. Muy probablemente consigió todo esto porque fue ella la que siempre marcó el rumbo desde dentro del proyecto y no dejó que éste se pusiera al servicio de los intereses de aquellos cuyo negocio es hacer dinero con dinero. Y se tomó su tiempo. Porque muchas veces no tiene sentido acelerar la vida con ritmos artificiales que tratan de imponérsenos desde sitios ajenos. Tampoco el ciclo de vida de una empresa. Sigamos pensando y practicando la Slow Startup.

Nota de la editora: también puede interesarte leer nuestra sección sobre Boostrapping y sobre la Slow Startup, la startup tranquila

Sobre Ellas²: (Ellas al cuadrado) es una plataforma independiente y sin ánimo de lucro fundada en 2009 que tiene como objetivo apoyar e incrementar el número de emprendimientos de base tecnológica puestos en marcha por mujeres, especialmente en el ámbito de internet. Conectamos a emprendedoras con emprendedoras y a emprendedoras con recursos para potenciar (al cuadrado) el éxito de sus proyectos.
  • Si quieres saber más de nosotras y conocer cómo puedes ayudarnos, hazlo desde aquí
  • Si quieres mantenerte informada sobre nuestras iniciativas, suscríbete a nuestra newsletter aquí.
  • Podemos conversar en Twitter, nos encuentras en @ellas2 o en nuestro canal en Slack, del que tienes más info aquí