Este artículo es el primero de una serie de tres. Te interesa leerlo si no sabes cómo hacer hueco en tu vida para emprender, para lanzar una nueva línea de negocio en tu empresa, o para embarcarte en cualquier nuevo proyecto 

Por Patricia Araque

¿Cuánto tiempo lleva rondando esa idea en tu cabeza? ¿La de sumergirte en un nuevo proyecto, o mejorar determinados aspectos de tu producto o tu servicio, o lanzar una nueva línea de negocio en tu empresa que suponga una fuente adicional de ingresos? Seguro que has estado ahí antes y en multitud de ocasiones al final las tareas del día a día terminan devorando tu tiempo y tus ganas de nuevas iniciativas sin que puedas explicarte muy bien a dónde han ido a parar ambas cosas. Los días dan paso a las semanas y las semanas a los meses. Después a los años. Y lo único que queda es el “y si”: “¿y si lo hubiera hecho?”.

Hazte un hueco en tu agenda para intentarlo. Reserva una jornada de trabajo, unas ocho horas a la semana para dar el paso. Tal vez te cueste creer que en este momento de tu vida, con el ritmo al que están sometidas tus jornadas, sea algo factible. Lo de conseguir esas horas adicionales puede parecerte utópico. Pero no lo es. Es cuestión de tomarse el asunto como algo temporal, de esta manera te generará menos ansiedades que si lo abordas como algo definitivo que va a ser así para siempre. Es mejor que te digas a ti misma, “voy a necesitar ocho horas a la semana durante los próximos tres meses para hacer esto” ¿Te cuento cómo lo hago yo? Ahí van mis recetas.

Renuncia, automatiza, delega

Ganarle ocho horas adicionales a la vida implica que tengas que hacer tres cambios fundamentales: 1) renunciar a algunas cosas (pero recuerda, es sólo durante un tiempo concreto, no se va a acabar el mundo), 2) incorporar nuevos hábitos a tu existencia (y creemé, algunos se quedan para siempre y te ayudan después a abordar nuevos proyectos sin que tu ritmo de vida equilibrado se resienta) y 3) permitir que otras y otros te ayuden. O como a mí me gusta referirme a estas tres actitudes, ponerte en modo “rasca minutos”, “ensancha minutos” y “caza minutos”.

En este primer artículo de tres, te voy a contar unos cuantos trucos para que puedas arañar, “rascar” minutos a tu vida y sumándolos poco a poco, lograr liberar tres horas de tu semana. ¿Lo ves difícil? Ya verás como no. ¡Vamos allá!

El modo “rasca minutos” en acción. Objetivo: liberar 3 horas

En una ocasión escuché afirmar al profesor Alejandro Piscitelli que si William Shakespeare hubiera tenido que desempeñarse profesionalmente en este momento de la historia, lo habría hecho como guionista de series de televisión. Porque hay series buenísimas. Que te voy a contar a ti, ¿verdad? Y te enganchas y de repente se cuelan en tu vida. Y además llega Netflix y te enlaza un capítulo tras de otro de manera automática sin que puedas controlar en absoluto tu voluntad de parar, porque necesitas saber qué va a pasar y tu cerebro no consigue mover tu brazo y después tu mano y tu dedo para hacer “click” en el botón de pausa. ¿Y sabes qué? Que ahí tienes tres horas de tu semana.

Renuncia a las series durante un tiempo. Te lo digo en la semana en la que me he enganchado irreversiblemente a Jessica Jones porque sé que en el próximo mes no voy a necesitar esas horas gracias al parón navideño. Son sólo tres meses, luego vuelves si eso.

Igual no ves series, pero consumes otros contenidos. ¿Cuánto tiempo pasas en redes sociales? Estoy segura de que no tienes ni la más remota idea. Te sugiero instalar una extensión como Track en tu navegador. Vas a sorprenderte. Si no has monitorizado antes tu actividad on line, descubrirás que tu idea de cómo inviertes tu tiempo “en las nubes” no se ajusta nada a la realidad. Mi recomendación es que cuando estés trabajando desde un dispositivo distinto al teléfono, te coloques en modo activo-productivo-creador. Deja el consumo de contenidos para esos momentos que hay a lo largo del día como esperas, viajes en transporte público o momentos de lectura antes de ir a la cama para otras actividades en las que eres el sujeto pasivo y no estás creando nada (como el consumo de información en redes sociales).

Llegadas a este punto seguro que ya te has imagino como “rascar” algunos minutos a tu semana pero, ¿aún estás lejos de conseguir esas tres horas? Entonces voy a seguir haciéndote preguntas. ¿Sabes por qué Mark Zuckerberg el fundador de Facebook va siempre vestido igual? ¿Por falta de higiene acaso? No. Tiene mucha ropa igual, decenas de prendas igualita la una a la otra. No dedica tiempo a elegir lo que tiene que ponerse cada día. Esto, que puede sonar un poco sociópata, es una herramienta muy interesante para liberar tiempo si lo organizas bien. ¿Cuánto tiempo dedicas a elegir tu modelito diario? Suma cuánto supone eso a la semana. Apuesto a que un buen pedazo de esas tres horas que nos habíamos marcado como objetivo. Diseña un uniforme o varios en base a ocasiones, o tomando como punto de partida lo que vas a usar cada día de la semana. Esto también sirve para las maletas si viajas por trabajo. Yo tengo los uniformes de clima cálido, los de clima frío, los más informales y los más formales. Hago maletas en dos minutos. Y aplico esta máxima a otras áreas de mi vida; mi hija estudia en la escuela pública, así que el uso de uniforme es opcional, pero su padre y yo siempre lo hemos tenido claro: uniforme hasta que el cuerpo aguante, nuestras mañanas están más llenas de paz gracias a este asunto.

Con esto no estoy sugiriendo que aparques totalmente tu interés por la moda. Recuerda, además de que es algo temporal, puedes diseñar “tus uniformes” a tu antojo, es cuestión de dedicar el menor tiempo posible al momento de la toma de decisión.

¿Y qué me dices de cambiar el hábito de arañar diez o veinte o más minutos de sueño a la semana postponiendo el despertador todo ese tiempo cuando suena? Que sí que se está muy agustito en la cama y da así como mucho placer el asunto de “sólo diez minutitos más” y remolonear cual gata entre las sábanas pero, ¿has pensado en cuánto tiempo se te escapa por ahí a la semana?

Has llegado hasta aquí y aún no logras visualizar esas tres horas liberadas. Entonces no me dejas más opción que sacar la artillería pesada, la “Ley de aprovechamiento de viajes” de mi amigo Manolo. La primera vez que me la explicó (“entrecañas” hay que decir) me pareció otra más de sus excentricidades, pero cuando comencé a ponerla en práctica le encontré todo el sentido del mundo. Mi amigo Manolo no se mueve de un sitio a otro de su casa, si por lo menos no aprovecha el viaje para hacer un par de cosas. Intenta tu llevar esto a viajes “más prolongados” y comprueba que el ahorro de tiempo que experimentarás dará un vuelco de 360º a tu agenda. Por ejemplo, organiza las reuniones que impliquen un desplazamiento por tu parte de manera eficiente, planifica para aprovechar tu presencia en determinados lugares. Ocurre que a veces quedamos un martes con una persona y tenemos que volver el miércoles a un lugar cercano para ver a otra. ¿Qué tal hacerlo todo en un día? ¿Cuánto tiempo menos tienes que dedicarle?

Como primer paso, te animo a que te observes. Dedica unos días a estudiar tu día a día, tus movimiento cotidianos. Localiza esos sumideros de tiempo. Y decide cerrarlos por tres meses aplicando alguna de las sugerencias anteriores:

  1. Revisa el tiempo que dedicas a ver series.
  2. Utiliza herramientas para monitorizar tu actividad online, consume menos y produce más.
  3. Construye “uniformes”.
  4. No le des tregua a tu despertador.
  5. Explora las posibilidades de la “Ley de aprovechamiento de viajes”.

En las próximas semanas te daré más trucos en torno al “modo ensancha minutos” y al modo “caza minutos”. Y a partir de ahí puede incluso que te cuente cómo conceptualizar un producto (con el que hacer algo de dinerito) utiliando esas ocho horas que vas a tener libres. Si no quieres perderte un sólo detalle, te animo a suscribirte a la newsletter de Ellas² para recibir todo directamente en tu buzón de correo. Puedes hacerlo desde aquí.

¡Qué tengas una muy buena experiencia liberadora y le rasques un buen puñado de minutos (al menos 180) a tu semana!

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Sobre la autora: Patricia Araque es (entre otras muchas cosas), Directora General y Co-Fundadora de Ellas². Normalmente está involucrada en una decena de proyectos que le generan ingresos de manera directa o indirecta. Emprende para vivir, no vive para emprender y eso implica trabajar sólo unas 4-5 horas al día. Lo consigue gracias a técnicas como las que te ha contado en este artículo. Puedes conocer más a Patricia aquí.