Por Patricia Araque

Si estás un poco al tanto de lo que se cuece en el mundillo emprendedor digital, habrás escuchado hablar de las “empresas unicornio”. Son esas startups que en alguna etapa de su desarrollo y tras haber pasado por sucesivas rondas de financiación, alcanzan una valoración de más de un billón de dólares. Se trata de esas famosísimas organizaciones que protagonizan grandes titulares en la prensa económica y que muchos se empeñan en convertir en modelos a seguir.

En Ellas Al Cuadrado ese tipo de empresa no nos inspira. De hecho, nos aburre.

Creemos que el primer y más grande error que una persona emprendedora puede cometer es pretender convertir su idea en el próximo unicornio. Puede sonar tentador, pero teniendo en cuenta que más del 70% de las empresas en Estados Unidos (donde se ubican la mayoría de este tipo de organizaciones) facturan menos de un millón de dólares al año, más bien suena poco realista fijarse una meta como ésa. Y fijarse metas poco realistas es un pasaporte seguro a la frustración y la desmotivación.

Actualmente hay 174 compañías unicornio en los Estados Unidos, frente a 27,9 millones de pequeños negocios. Imaginemos que consigues avanzar con tu proyecto y lo conviertes en una empresa que sobreviva más de cinco años, según los datos contenidos en este documento, las probabilidades de que termines convirtiendo tu empresa en un unicornio son del 0,00062%.

Reivindicando el modelo de empresa “ave fénix”

Como emprendedora, inviertes tiempo, dinero y muchísima energía en tu negocio. Es importante colocar todos esos recursos en algo que sepas que va a aportar valor a los demás, en lugar de obsesionarte con el crecimiento como estrategia. Con esto no estamos diciendo que renuncies a ser ambiciosa, al contrario, simplemente te animamos a construir tu propio modelo de éxito y reivindicarlo, porque poner el foco en las pequeñas victorias es tan digno, necesario e importante como pretender ser el próximo Facebook.

Si nos tenemos que poner mitológicas a la hora de colocar etiquetas al tipo de proyectos que desde Ellas Al Cuadrado queremos ayudar a construir, elegimos sin duda a las “empresas ave fénix” frente a los unicornios llenos de testosterona.

El ave fénix es un símbolo de fortaleza, resiliencia y compasión. Capaz de resurgir desde sus propias cenizas y con habilidades sanadoras gracias a sus lágrimas milagrosas, nos parece que simboliza muchísimo mejor la manera en la que muchas mujeres que hemos tenido la oportunidad de conocer a lo largo de estos años trabajando para la comunidad de Ellas Al Cuadrado quieren construir sus empresas. Mujeres éstas que se reinventan una y otra vez para solucionar problemas de su entorno cercano.

La manera en la que se construyen las empresas unicornios sencillamente no funciona para muchas de nosotras. Las vías para acceder a financiación y el estilo de vida y trabajo vinculados a la “startup de éxito” no nos sirven. Y al mismo tiempo, el tipo de problemas al que queremos dar respuesta y las soluciones que proponemos para hacerlo, no encajan en los modelos tradicionales de emprendimiento digital.

¿Qué tal si exploramos y creamos otros nuevos? ¿Y si lo glamuroso fuera construir empresas digitales que rompan con un modelo como ése? ¿Qué tal trabajar en una idea que termine convirtiéndose en una fuente de sostenibilidad económica que te proporcione la libertad y la vida que queréis tú y tu equipo en lugar de vivir obsesionada por el crecimiento? ¿Lo intentamos?

Si te identificas con lo que acabas de leer, te ayudamos a construir tu proyecto desde Ellas BizLab, la “tranquilizadora” de empresas promovida por Ellas Al Cuadrado.

Durante las anteriores ediciones de Ellas BizLab hemos acompañado a emprendedoras explorando el modelo que promueve la #SlowStartup y las hemos ayudado a lanzar productos y servicios digitales listos para venderse.

Si estás interesada en ser una de las 20 emprendedoras seleccionadas, puedes solicitar tu participación en la próxima edición desde aquí

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