La lentitud es necesaria para establecer relaciones verdaderas y significativas. No sólo en el ámbito personal, también en los negocios. Los negocios son básicamente relaciones de confianza entre tú y tu equipo, entre tú y tus clientes, entre tú y tus proveedores. Y la confianza no se construye de un día para otro, no es algo que suceda por arte de magia, lleva su tiempo.

El marketing de contenidos es una de las herramientas más potentes y más accesibles que tenemos las emprendedoras para construir esa confianza con nuestros potenciales clientes. Poco a poco, pero de manera consistente. En el marketing de contenidos #Slow se priorizan las relaciones a medio largo plazo con tus clientes por encima de todo lo demás, colocándolos en el centro del mensaje o de la propuesta que vas a acercarles. Este marketing de contenidos tiene como principal objetivo aportarles valor, serles de utilidad. Eso es lo que permite construir confianza en el día a día

Te contamos cómo arrancarlo desde mañana mismo en 8 sencillos pasos:

1. Define objetivos SMART

  • Específicos. Concretos y claros.
  • Medibles. Con datos cuantificables y útiles. Olvida las métricas vanidosas.
  • Alcanzables en función de tus capacidades.
  • Realistas. Considera los recursos con los que cuentas para lograrlos y no temas marcarte objetivos pequeños. Ya habrá tiempo para hacerlos crecer, es preferible lograrlos y seguir avanzando gracias a la sensación de logro que se derive de ello.
  • Basados en el tiempo. Ponte una fecha tope. Y si no lo consigues en este tiempo, quédate con el aprendizaje y a “otra cosa mariposa”.

2. Define a tus Personas

¿Cuáles son los objetivos de las Personas a las que quieres y puedes ayudar con tu producto o tu servicio? ¿Cómo consumen contenidos? ¿Qué herramientas y canales utilizan para hacerlo? Define su perfil demográfico, personal y profesional, pero por encima de todo, define cuáles son sus retos, miedos, ansiedades, qué les preocupa. Esto te permitirá localizar sus “pains”, sus puntos de dolor, origen de todo contenido que aporte valor.

3. Audita el contenido que ya tienes

Si ya has escrito algún post, has tuiteado, has publicado en Instagram, no partes desde una hoja en blanco. Audita el contenido que ya generaste y fíjate en cuál funcionó mejor. Adáptalo al presente y combínalo con el nuevo que vayas generando.  Muchas veces con simplemente cambiar la llamada a la acción que haces a tus clientes, el contenido puede seguir funcionando estupendamente.

4. Crea un plan de acción

Simplifica al máximo, un plan de acción sólo necesita dos elementos para funcionar:

  • Un calendario editorial (utiliza herramientas como Buffer para establecerlo).
  • Un flujo de trabajo con las tareas concretas que tiene que asumir cada persona involucrada en el proceso (Trello es un buen aliado para esto).

5. Define tus canales

En este punto es donde más importante es mantener el espíritu #Slow. No se trata de abordar todos los canales a la vez. Avanza poco a poco. Elige uno, prueba cosas, aprende lo que funciona y lo que no y pasa al siguiente. No abordes todos los canales de golpe. No hace falta estar en todas las redes sociales a la vez, ni publicar posts, vídeos, imágenes, infografías, todo al mismo tiempo. Recuerda, las relaciones de confianza se basan en la lentitud.

6. Promociona y difunde todo lo que puedas y aún más

Has producido un contenido estupendo que aporta muchísimo valor a tus potenciales clientes y que sin duda va a seguir sentando las bases para que confíen en ti, pero ¿qué ocurre si no llegan a toparse con ello? Que no sirve para nada. En ocasiones hay que explorar más allá de los canales habituales para hacerles llegar nuestra propuesta. Algunas veces tocará invertir un poco en “Social Ads”, otras veces optar por el “Guest posting”, hablar con “influencers”, etc. Explora más formas de promoción de tus contenidos más allá de tus propios canales.

7. Documenta todo

Lleva un seguimiento detallado de lo que funciona y lo que no como si se tratara de un cuaderno de viaje. Esto te ayudará a construir mejores versiones de tu marketing de contenidos según vayas avanzando. Deja todo por escrito, a veces ocurre que descubrimos obviedades en el proceso que luego olvidamos y que nos llevan a cometer el mismo error una y otra vez. Repasa tus anotaciones cada vez que inicies una nueva campaña o escribas un nuevo post o hagas cualquier nueva publicación.

8. Considera todo un experimento

Cuando interpretas tu trabajo cotidiano en términos de experimentación, le quitas “drama” al asunto y lo vives como un mero proceso de aprendizaje. Esto libera ansiedades y preocupaciones y te ayuda a mantener el foco en lo más importante: tus clientes. Cuando las cosas no salen según habías planeado, si estás experimentando, lo consideras como un paso más para acercarte al objetivo. No has fallado, sencillamente has probado la versión 1.0 de lo que pretendías conseguir. Ahora toca avanzar hacia la versión 2.0, para pasar después a la 3.0 y así sucesivamente.

Si quieres profundizar más en el Marketing de Contenidos Slow, te invitamos a participar en Ellas BizLab. Durante las 12 semanas que dura el programa, utilizamos el marketing de contenidos como aliado para acercar los productos que creamos a sus potenciales clientes. Tienes toda la info aquí.