Por Kimmy Costa, participante en Ellas BizLab

No sé exactamente qué te ha traído hasta aquí. Quizás estás buscando una salida, una alternativa a tu situación actual. Quizás has visto el título de este artículo y has pensado, incrédula: “esto no puede ser verdad”, o  quizás te lo ha mandado una amiga. La cuestión es que estás aquí, y quiero contarte una historia.

Mi historia no es nada especial, y con ella no pretendo ir de experta ni de mostrar lo guay que soy, nada más lejos de la realidad. Yo simplemente estaba en una situación que no me hacía muy feliz y decidí hacer algo para acercarme un poco más a la felicidad.

La situación: cuando sientes que algo no funciona

Después de pasar 5 años en la universidad estudiando veterinaria, decidí irme a Madrid a buscar otras oportunidades y realmente buscar algo que me gustaría hacer. Decidí hacer un curso de edición de videos y mientras tanto un curso de TEFL (un curso que acredita a profesores de inglés). Por casualidad, la academia donde hice el curso estaba buscando profesores de español y me ofrecieron un trabajo nada más terminar el curso. Pensando que no tenía nada que perder, y que podía ganarme unos eurillos, acepté el trabajo. Sobre papel, era un trabajo ideal: contrato indefinido, ganando 10€/hora, en uno de los mejores barrios de Madrid. ¿Qué más podía pedir una persona recién licenciada con los tiempos que corren? Pero, lo que empezó como un trabajo a tiempo parcial de 2 horas de clase a la semana se convirtió en un trabajo prácticamente a tiempo completo de 25 horas a la semana. Sé que 25 horas semanales técnicamente no es un trabajo a tiempo completo, pero había días que tenía 4 horas de clase por la mañana y 2 horas por la tarde, lo que me hacía, al final, perder todo el día por 6 horas de trabajo. Además, a esas 25 horas de clase hay que sumarle las horas que pasaba preparándolas. Otra inconveniente bastante grande era que nunca sabía mis horarios con más de una semana de antelación, lo que hacía que organizarme la vida fuera un infierno.

No quiero sonar desagradecida, porque se que hay situaciones mucho peores. Pero yo quería algo más. Algo más que vender mis días por 1000€. Yo quería libertad. Quería la libertad de decidir mis horarios, de cuánto valían mis horas y más que nada, la libertad de poder trabajar desde cualquier lugar.

Mi por qué: ¿por qué elegir entre familia y trabajo?

Algo muy importante que tienes que saber sobre mi es que, para mi, la familia es la cosa más importante y pasar tiempo con ellos es mi prioridad más grande. Tengo dos hermanos, uno un par de años más mayor y otro un par de años mas pequeño, y aunque tenemos una buena relación, está claro que ellos ya están haciendo su vida. Por otro lado, la relación que tengo con mi hermana pequeña, con la que me llevo 11 años es muy especial. Cuando yo era pequeña, siempre quise una hermanita con la que jugar, y aunque me llegó tarde, pude disfrutar con ella de una manera muy distinta a como hubiera sido si nos lleváramos menos tiempo.  Mientras yo estudiaba en la universidad vivía en casa y nuestra relación se hizo muchísimo más estrecha porque al ser mayor de edad y tener el carnet de conducir, podíamos hacer cosas nosotras solas que antes no podíamos hacer sin nuestros padres, como ir a un parque de atracciones, al cine o a incluso irnos de viaje juntas.

Soy de la opinión que cada uno tiene derecho a vivir la vida que quiere. Y yo no quería vivir con 22 días de vacaciones al año, teniendo que pedir permiso para irme un viernes a ver a mi familia o haciendo lo mismo día tras día. ¿Vivir así es malo? Por supuesto que no, es totalmente digno y hay gente que lo único que quiere es eso, y es totalmente respetable.

Aunque pueda parecer ínfimo, la gota que colmó el vaso en el trabajo fue cuando tuve que elegir entre pasar las navidades con la familia o volver a casa para celebrar el cumpleaños de mi hermana, porque no me quedaban suficientes días de vacaciones para hacer las dos.

La decisión: así descubrí el trabajo remoto

En ese momento decidí que algo tenía que hacer para cambiar mi situación. Fue como si me hubiera quedado dormida al volante de mi propia vida y que, de repente, me despertara.. Estaba un poco perdida, si te digo la verdad. No sabía muy bien por donde ir. Hablando con mi hermano, que en ese momento estaba empezando su vida como “nómada digital”, me habló de algo que se llamaba “virtual assistant”, asistente virtual. No tenía ni idea de que era eso, pero después de investigar un poco me di cuenta de que hay gente dispuesta a pagar a personas para que les hagan las partes de su trabajo que ellos no quieren hacer, pero que son indispensables para el éxito de su negocio. Contestar y enviar emails, organizar viajes de trabajo, traducciones, ediciones de video, escribir artículos de blog y posts de redes social, postear en redes, diseño web, gráfico y la lista sigue y sigue.

Decidí meterme de lleno e empecé a investigar las cosas que yo podría aprender a hacer para luego ofrecer a otros. Empecé con lo que ya sabía hacer: redes sociales. En plataformas de freelancers, como Upwork, empecé a buscar clientes que quisieran pagarme por postear contenido en sus redes sociales. De ahí pase a traducciones, email marketing y finalmente, marketing de contenidos.

Mi presente: vivir la vida en base a mis ritmos

No fue fácil, y no fue instantáneo. Cometí muchísimos errores, y tardé meses en conseguir mi primer cliente estable. Mi primer trabajo en Upwork lo cobré a $5, ¡$5! Ahora, por el mismo trabajo cobraría $100.  Pero el camino más largo se empieza con un solo paso, y 9 meses después había  reemplazado el sueldo que ganaba en la academia, trabajando desde mi casa, o desde la playa. Sin tener que darle explicaciones a nadie, ni tener que pedir días de vacaciones para visitar a mi familia o irme de viaje. Para mí, esa clase de libertad, literalmente, no tiene precio.

Hoy en día vivo como yo quiero, sigo mis propias reglas, creo mi propio destino. ¿Mi vida es perfecta? Por supuesto que no ¿Significa que me paso los días de playa paradisiaca en playa paradisiaca? Pues, tampoco (aunque, potencialmente, lo podría hacer. Y tener la opción, ¡me gusta!). Ser freelance tiene muchísimos inconvenientes, como no saber lo que ganarás el mes que viene, vacaciones no remuneradas y trabajar los sábados y los domingos. Pero es el precio que YO estoy dispuesta a pagar por poder trabajar desde cualquier lugar con acceso a internet.

Trabajar online como freelance ha sido solo el primer paso, el paso indispensable para salir de donde estaba y abrirme los ojos a nuevos mundos. Me da la libertad que necesito para enfocarme en aquello que realmente me importa, y no lo que le importa a mi jefe. De aquí en adelante se que saldrán más proyectos, más oportunidades, simplemente… más.

Estoy muy agradecida que en el último año y medio haya podido viajar a muchísimos lugares nuevos, pero eso no es lo más importante, creeme.  Lo más importante es que he tenido la libertad y la flexibilidad de priorizar a mi familia, a mi pareja y a mis amigos. Lo más importante es que pude estar ahí en los momentos importantes, que puedo pasar las navidades con mi familia sin pedirle permiso a nadie. Eso para mi es #libertadopcional

¿Y tú? ¿Qué tipo de vida quieres llevar? ¿Por qué no pruebas a hacer algo diferente para vivir una vida diferente? ¡Hazte un perfil en Upwork y empieza! Descárgate mi mini-guía con los primeros pasos indispensables para tener éxito en Upwork. Puedes hacerlo desde aquí.

Nota de la editora: Kimmy es una de las participantes de Ellas BizLab, la tranquilizadora de startups. En su afán constante por mejorar la vida que quiere, en doce semanas ha creado un producto que le ayudará a explorar nuevas fuentes de ingresos trabajando menos. Al mismo tiempo ha explorado y reflexionado junto a otras emprendedoras sobre los beneficios de la #SlowStartup. Comenzamos la próxima edición en septiembre, pero desde mayo puedes acceder a Ellas BizLab Lite, una versión ligera que te permitirá seguir el plan de trabajo de Ellas BizLab a tu ritmo, en remoto y junto a otras emprendedoras. Hay 50 becas disponibles para participar. Tienes toda la info aquí.