Así definió ayer Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, a su nuevo proyecto Orbyt: “Una apuesta profesional de personas que aman el periodismo”. Cauto, sin grandes ambiciones, dejando claro que sin prisas, pero con mucha ilusión y pidiendo de nosotros blogueros, especialistas y gente de la red, toda la participación para mejorar su producto.
El Mundo lanza dentro de cuatro días su plataforma Orbyt, con la obligación, según su director, después de 20 años, de reinventarse. Orbyt es un paso más en el empeño de ofrecer contenidos y formatos por los que el público esté dispuesto a pagar (o que sean rentables). Dentro del contexto actual de crisis del sector, el equipo de Orbyt se hizo un planteamiento de inicio: si se puede o no cobrar por la información en internet. La respuesta de El Mundo es una: depende de lo que se oferzca. El usuario está dispuesto a pagar por un valor añadido, por un conjunto de cosas. Orbyt pretende ser eso, una nueva forma de hacer periodismo en el SXXI.
Orbyt tiene un sistema de lectura que reproduce los hábitos asociados al periódico de papel. Se puede pasar página, incorporando la posibilidad de ampliar, escuchar, o ver vídeos en la lectura de la noticia. El videoanálisis y la participación, son las apuestas más diferentes en cuanto a contenidos, en relación al mundo.es tradicional. Ofertas exclusivas y acceso a otros soportes del grupo y hemeroteca completan la oferta.
Tecnológicamente la apuesta no es revolucionaria. El diseño gráfico, siendo claro y correcto, no es extraordinario. La reproducción de un periódico tradicional, pero digital, parece que tiene intención de destinarse al gran público del periódico en papel, todavía bastante lejos de consumir prensa en dispositivos electrónicos. La participación del público no está todavía claramente definida. Pero conceptualmente si se ve un gran trabajo y un gran esfuerzo por dar un paso adelante en la búsqueda de nuevos modos de consumo de la información.
A pesar de la ilusión que destila el equipo de El Mundo por el proyecto, el modelo de negocio que subyace detrás de Orbyt, viene a ser muy parecido al de siempre. Contenidos exclusivos a cambio de un precio. Además de las suscripciones, naturalmente el modo de ingresos es la publicidad. Un modelo complicado en el sentido de que al ser una plataforma cerrada, la publicidad al inicio de la misma es para un público minoritario. De cualquier forma Unidad Editorial sabe perfectamente como agradar a los anunciantes y conseguir de ellos el apoyo imprescindible que los arranques precisan.
Nuestra conclusión es que Orbyt es un trabajo muy serio, una investigación de un gran equipo, orientada en buscar alternativas para el negocio del periodismo basado en ofrecer más calidad, más contenidos, y aprovechar la estructura que tienen para ofrecer aquello que otros no pueden dar.
Vemos en Orbyt el espíritu de reinventar los modelos y eso siempre es inspirador. Una intención evidente de mejorar el producto, de adaptarse al formato o como decían al principio, de reinventarse. Está claro que ya la mera información no se puede cobrar, como se viene demostrando. Posiblemente Orbyt necesitará a su vez reinventar su planteamiento inicial, pero ya han dado en primer paso de algo que no se va a parar.
La red está obligando a reinventar todo, no solo en el sector de los medios de comunicación. Nuevos formatos, nuevos contenidos, nuevos planteamientos proponen nuevas oportunidades de negocio y ese es un camino que obligatoriamente tenemos que explorar.












